La Verja que separa España de Gibraltar será derribada como parte de un acuerdo político alcanzado el 11 de junio en Bruselas entre España, Reino Unido y la Comisión Europea. Esta decisión, fruto de más de cuatro años de negociaciones tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea, implica la eliminación de todas las barreras físicas, chequeos y controles sobre personas y mercancías entre el Campo de Gibraltar y el territorio británico de ultramar.
Aunque el texto definitivo del acuerdo aún no ha sido publicado, se ha pactado una fórmula de controles alternativos que se establecerán en el puerto y el aeropuerto de Gibraltar. Estos controles serán de carácter dual: primero intervendrá la policía británica o gibraltareña, y a continuación la policía española, que será responsable de los controles Schengen y del acceso al espacio europeo. Esta medida ha sido confirmada tanto por el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, como por el comisario europeo Maros Sefcovic.
La Verja, una alambrada de 1,2 kilómetros levantada unilateralmente por el Reino Unido en 1908, será retirada por completo. Con su desaparición, se pretende favorecer la circulación libre de los 15.000 trabajadores españoles que cruzan a diario a Gibraltar, así como la de ciudadanos británicos y gibraltareños que se desplazan hacia el Campo de Gibraltar.
El acuerdo establece además la creación de una futura unión aduanera entre la Unión Europea y Gibraltar, que eliminará los controles de mercancías. También se han definido principios fiscales comunes, incluyendo medidas sobre imposición indirecta y productos como el tabaco, para combatir el contrabando y promover la equidad fiscal.
Otro punto abordado es la igualdad de trato para los trabajadores transfronterizos en cuestiones como pensiones y Seguridad Social. Según la nota del Ministerio de Asuntos Exteriores, se han acordado compromisos de igualdad en fiscalidad, trabajo, medio ambiente, comercio, desarrollo sostenible, lucha contra el blanqueo de capitales, transporte, derechos laborales y coordinación en materia de seguridad social.
En el ámbito militar, el acuerdo no modifica el estatus de las instalaciones de defensa del Reino Unido en Gibraltar. La nota de prensa británica enfatiza que se mantiene la autonomía operacional militar completa, incluida la soberanía sobre las aguas territoriales gibraltareñas. Este aspecto no se menciona en el comunicado español, que recalca en cambio que el acuerdo no afecta a las posturas jurídicas de ninguna de las partes en relación con la soberanía.
Las negociaciones han incluido también la participación del comisario europeo Maros Sefcovic, el ministro británico David Lammy y el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo. El acuerdo aún debe concretarse en un texto final que será sometido a ratificación en el Parlamento Europeo.