Dos organizaciones dedicadas presuntamente al tráfico ilícito de migrantes desde Ceuta hasta la Península han sido desarticuladas en dos investigaciones desarrolladas en Ceuta y La Línea de la Concepción, con cinco personas detenidas por unos traslados clandestinos en embarcaciones de pequeño tamaño por los que llegaron a exigir hasta 9.000 euros.
Las investigaciones permitieron esclarecer diferentes actividades relacionadas con el traslado de personas en situación irregular por vía marítima, además de determinar el funcionamiento de los dos entramados y la participación de sus integrantes.
Una de las actuaciones terminó con cuatro detenidos, dos en Ceuta y otros dos en La Línea de la Concepción, a quienes se imputan los delitos de organización criminal y favorecimiento de la inmigración irregular. La segunda investigación se saldó con la detención de un hombre como presunto integrante de otra organización dedicada al tráfico ilícito de personas desde Ceuta hasta la Península, que fue enviado a prisión provisional.
La primera investigación permitió detectar la actividad de una organización que operaba entre Ceuta y La Línea de la Concepción. El grupo trasladaba embarcaciones de pequeño calado desde la costa gaditana hasta Ceuta para recoger a personas en situación irregular y llevarlas posteriormente hasta la Península.
Las pesquisas comenzaron después de localizar una embarcación tipo “lancha rápida o casco” encallada en un saliente rocoso de la zona costera de Benzú, en Ceuta. La inspección determinó que podría haber sido utilizada recientemente para este tipo de actividad porque presentaba signos y daños compatibles con una navegación a alta velocidad. La embarcación no llegó a transportar migrantes debido a su encallamiento.
Los integrantes de esta organización utilizaban intermediarios para captar a personas en situación irregular procedentes del asalto masivo a nado y ofrecerles el traslado desde Ceuta hasta la Península por una cantidad aproximada de 9.000 euros.
Los migrantes permanecían alojados en domicilios, garajes u otros lugares de espera hasta su traslado al punto de encuentro con la embarcación. Para estos desplazamientos, la organización empleaba vehículos de apoyo de forma discreta y trataba de evitar las zonas de vigilancia policial.
Cuando la embarcación llegaba desde la Península se realizaba el embarque y comenzaba la travesía marítima. Una vez alcanzado el territorio peninsular, otros integrantes del grupo se ocupaban de recibir y dispersar posteriormente a los migrantes.
El entramado también disponía de personas encargadas de pilotar las embarcaciones, a las que los responsables pagaban cantidades elevadas de dinero. Los pilotos eran seleccionados por su experiencia en navegación rápida y su capacidad para realizar maniobras evasivas y sortear los controles policiales.
Esta actuación culminó con los cuatro arrestos, dos en Ceuta y dos en La Línea de la Concepción, y con la incautación de una embarcación tipo “lancha rápida o casco” utilizada para los hechos investigados.
La segunda investigación permitió esclarecer la presunta participación de un hombre en una travesía realizada el 14 de agosto de 2026, durante la que siete personas fueron trasladadas desde Ceuta hasta la costa peninsular en una embarcación de reducidas dimensiones y sin las condiciones mínimas de seguridad.
Los siete ocupantes fueron interceptados alrededor de las 04:00 horas en la zona de playa conocida como El Burgo, en La Línea de la Concepción. Habían permanecido aproximadamente cinco horas en el mar y recorrido cerca de 40 kilómetros desde Ceuta.
Un testigo reveló que el organizador cobraba 8.000 euros por persona para gestionar estos traslados ilegales desde Ceuta, lo que supondría un beneficio estimado de 56.000 euros en un solo trayecto con siete ocupantes.
Los pasajeros viajaron hacinados en una embarcación de apenas cinco metros de eslora y dos metros de manga, sin medidas de seguridad, y quedaron a la deriva en el Estrecho de Gibraltar.
Los investigadores constataron que no había chalecos salvavidas ni medios adecuados de señalización y salvamento. Entre los pasajeros también había personas con poca o ninguna capacidad para nadar.
La travesía se desarrolló íntegramente durante la noche y duró aproximadamente cinco horas para recorrer cerca de 40 kilómetros en aguas abiertas entre Ceuta y la costa peninsular. Según las manifestaciones de los testigos, durante el trayecto hubo una intensa niebla que dificultaba la navegación y reducía considerablemente las posibilidades de que otras embarcaciones pudieran localizarlos en caso de emergencia.
Las condiciones meteorológicas, el estado de la embarcación y la ausencia de medios de seguridad incrementaron el peligro de la travesía. Los pasajeros tuvieron que soportar además el frío provocado por las ropas mojadas y la entrada de agua y oleaje en la embarcación.
El detenido por estos hechos fue enviado a prisión provisional presuntamente por un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros. También se investiga la posible concurrencia de circunstancias agravantes relacionadas con el ánimo de lucro, la situación de especial vulnerabilidad de las víctimas y el peligro para su vida, salud o integridad.
Las dos investigaciones fueron desarrolladas por la Policía Nacional mediante la coordinación de diferentes plantillas policiales repartidas por la costa andaluza y a nivel central, que trabajan conjuntamente con la Fiscalía contra la lucha del tráfico ilícito de migrantes.
La Policía Nacional dispone del correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y del teléfono gratuito 900 10 50 90, operativo las 24 horas, para facilitar de forma confidencial información relacionada tanto con la trata de seres humanos como con el tráfico ilícito de personas.