La conmemoración del Día del Orgullo en San Roque ha tenido como protagonista a Manolita Chen, nombre artístico de Manuela Saborido Muñoz, la primera mujer transexual española que consiguió que su nombre sentido figurara en su Documento Nacional de Identidad. La programación organizada por el Ayuntamiento incluyó una conferencia en el Palacio de los Gobernadores y la posterior lectura de un manifiesto junto al izado de la bandera arcoíris en la Plaza de Armas.
La jornada comenzó en el Palacio de los Gobernadores con la presentación de Manolita Chen por parte del alcalde, Juan Carlos Ruiz Boix, y la concejal de Igualdad, Eva Gil. Al acto asistieron también la subdelegada del Gobierno de España en la provincia, Blanca Flores; varios concejales; representantes de la Oficina de Coordinación de la Administración General del Estado en el Campo de Gibraltar, de la Mancomunidad de Municipios, de la Guardia Civil y de la Policía Local.
Como apertura del acto se proyectó un vídeo elaborado por la empresa Multimedia junto con la Delegación de Igualdad y Asuntos Sociales del Ayuntamiento, en el que participaron la Asociación de Baile Flamenco Vanessa Orrán y Salva Serrano, autor del texto y de la locución.
Durante su intervención, Eva Gil recordó la trayectoria de Manuela Saborido, de quien destacó que fue una mujer que, "en una España en blanco y negro", se adelantó cuatro décadas a su tiempo al vestir lentejuelas y tacones pese a sufrir continuos ataques por su identidad. La edil señaló además que no solo consiguió sobrevivir a aquella situación, sino que llegó a crear un espectáculo que, según afirmó, se adelantó décadas al de Madonna, y aseguró que sigue transmitiendo la idea de que "ser libre no es una opción, sino una obligación".
El alcalde recordó que el lema del Día del Orgullo de este año es "Más orgullo, menos odio", un mensaje que consideró especialmente necesario ante, según indicó, el resurgimiento de discursos que alimentan la intolerancia, cuestionan las políticas de igualdad y presentan la diversidad como un problema. Ruiz Boix definió a Manolita Chen como una de las personas que, con su valentía, contribuyeron decisivamente a que España fuera "un país más libre y decente" y sostuvo que su trayectoria demuestra que la diversidad no debilita a la sociedad, sino que la hace "más libre, más justa y más humana".
Tras las intervenciones institucionales tomó la palabra Manolita Chen, que inició un discurso improvisado asegurando que había recibido mucho cariño y que abandonaba San Roque "encantada". A partir de ese momento repasó algunos de los episodios más duros de su vida y lanzó un mensaje dirigido a toda la sociedad para pedir apoyo a los menores LGTBIQ+.
"No permitáis que se maltrate a un niño o una niña por ser mariquita o lesbiana. Al contrario, apoyadle, porque no hace nada malo", reclamó durante su intervención.
Manuela Saborido relató que desde muy pequeña sufrió por ser "la mariquita de Arcos de la Frontera". Explicó que fue víctima de palizas, insultos, de la obligación de ingerir aceite de ricino, del internamiento en un campo de concentración e incluso de violaciones cometidas, según denunció, por sus propios hermanos mayores.
También pidió a las familias que apoyen a sus hijos e hijas LGTBIQ+ y expresó: "Si tenéis a un familiar mariquita o lesbiana, no violarlo como a mí. Apoyadlo. No permitáis que nadie se avergüence de ser como es. Abrid la ventana al amor".
Durante su discurso afirmó que se sintió mujer desde la infancia y lamentó que muchas personas transexuales de su generación continúen viviendo con miedo. Aun así, aseguró que no piensa rendirse.
La conferenciante explicó igualmente cómo consiguió que su nombre, Manuela Saborido, figurara oficialmente en su Documento Nacional de Identidad gracias al apoyo del histórico dirigente socialista gaditano Alfonso Perales. Señaló que todavía hay personas que continúan llamándola "Manolo", algo que aseguró que le sigue indignando.
Recordó además que Alfonso Perales también la ayudó en el proceso para adoptar a cinco niños que, según sus palabras, "nadie quería", y explicó que los crió durante cuarenta años.
En la actualidad, Manuela Saborido da nombre y participa en una fundación dedicada a prestar ayuda a niños y jóvenes que han sido abandonados por sus familias debido a su orientación o identidad sexual, así como a personas que han tenido que huir de sus países por la persecución que sufren, en algunos casos castigada con la pena de muerte.
Finalizada la conferencia, los asistentes se trasladaron a la Plaza de Armas, donde tuvo lugar la lectura de un manifiesto en la que participaron integrantes de distintos colectivos LGTBIQ+, junto con miembros de la Policía Local y de la Guardia Civil.
El programa concluyó con el izado de la bandera arcoíris en la Plaza de Armas como cierre de los actos organizados por el Ayuntamiento de San Roque con motivo del Día del Orgullo.