Cartel del Via Crucis Penitencial de Hermandades 2019

En la tarde de ayer el Consejo Local de Hermandades y Cofradías de Cádiz, presento el cartel anunciador del Vía Crucis Penitencial de las Hermandades y Cofradías gaditanas realizado por el artista sevillano Manuel Dominguez Romero. 

El acto que se celebró en la sede del Consejo de la calle Cobos, conto junto al Presidente del Consejo Juan Carlos Jurado y el Vice Presidente Francisco Muriel, con la presencia del padre salesiano Rafael Sánchez Cazorla y de Alfonso Cortes (Hermano Mayor de la Hermandad del Despojado) imagen que ilustra el cartel.

Entre los asistentes se encontraban también los pregoneros de la Semana Santa 2019 Vicente Rodriguez y el pregonero de las Glorias Luis Manuel Rivero, acto al que acudieron también hermanos mayores, cofrades en general y el candidato del Partido Popular a la alcaldía de Cádiz y concejal del Ayuntamiento gaditano Juan José Ortiz.

Tras la lectura del acta que otorgaba el nombramiento a la Hermandad del Despojado como imagen elegida para representar el Vía Crucis, se pasó a destapar la obra con el rostro de Nuestro Padre Jesús  del Amor despojado de sus vestiduras, obra realizada con una técnica novedosa en Acuarela Digital tal y como se describe a continuación.

DESCRIPCIÓN ARTÍSTICA:

La obra, con un fuerte componente plástico, tiene tres posibles lecturas que salen a la luz una vez nos adentramos en el análisis de estas, bien en conjunto o por separado.

En primera instancia, la imagen de Nuestro Padre Jesús del Amor despojado de sus vestiduras, impacta y es reconocida fácilmente gracias a la fuerza cónica de la talla, representada con trazos simples, y en ocasiones toscos, que buscan reducir la carga visual a su expresión más simple y representativa.

La simplicidad del trazo permite dar paso al juego de luces, colores y manchas superpuestas que forman parte, a la misma vez que actúan de marco contrastante, de la imagen.

La luz juega un papel fundamental, siendo el nexo de unión común, tanto simbólica como pictóricamente, de la obra y sus diferentes elementos plásticos.

Pasando a una segunda lectura, en la que nos centraremos en la luz y el color, encontramos diversos contrastes entre tonalidades frías, donde resalta el purpura sobre el resto, y tonalidades cálidas, siendo el amarillo el encargado de marcar la tónica dominante.

Dada su composición, desarrollada a partir de la proporción áurea, podemos comenzar la lectura simbólica de tonalidades desde la parte inferior central, donde el blanco, símbolo de pureza y fe, da paso abruptamente por la parte inferior derecha a diferentes tonalidades rojizas y purpuras, símbolos de amor y penitencia respectivamente, que intentan imponerse sobre los tonos grises y oscuros bajo ellos, en representación esos últimos del desconsuelo, la tristeza y la soledad.

Toda esta fuerza simbólica desaparece de forma brusca al llegar al hombro derecho de Ntro. Padre Jesús del Amor, con una tímida efervescencia en tonos purpura oscuro con alguna nota rojiza.

La dirección intencionada de esta estallará tanto de forma simbólica como plástica al empujar nuestra mirada a las Potencias de Ntro. Padre Jesús del Amor, las cuales han sido llevadas a su esencia primitiva, la representación de la divinidad, la luz, la trinidad, lo cual se pretende lograr mediante el uso de tonalidades doradas y amarillas muy intensas que contrastan con la corona de espinos en tonos tiniebla oscuro y negro.

Cierra el recorrido la contraposición, de nuevo, de tonalidades oscuras y purpuras frente al amarillo muy vivo, anaranjado y dorado que emanan de Ntro. Padre Jesús, reforzando el mensaje simbólico de ser luz y guía frente a la oscuridad y las tinieblas.

Los tonos blancos, de los reflejos provocados por este halo de luz dorada, llevarán nuestra mirada de nuevo al punto de partida, la parte baja central, creando un recorrido cerrado.

A nivel compositivo, pese a engañar a la vista con una imagen central, esconde, como ya adelantábamos anteriormente, un esquema de proporciones áureas, partiendo la espiral de los reflejos dorados a la izquierda de Ntro. Padre Jesús del Amor.

El cordón dorado también hace las veces de “Y” para facilitar la lectura simbólica, dividiendo el diseño en tres partes diferenciadas, siendo estas la parte de la derecha inferior, la parte central superior y la parte izquierda inferior.

En cuanto a la técnica, la obra está realizada con medios tradicionales digitalizados, lo que permite llevar las técnicas plásticas tradicionales a un nivel diferente.

Se digitalizaron más de 50 manchas diferentes, en distintos colores, realizadas con acuarelas que, tras modificar parámetros base como intensidad, forma y color, se superpusieron unas sobre otras creando efectos imposibles de manera tradicional, como mantener la intensidad y luz de los tonos purpura sobre las tonalidades oscuras.

Por último, el diseño digital ha permitido otorgar a la obra una contraposición fuerte que, en lugar de forzar los tonos oscuros para lograr destacar las luces de esta, fuerza a los tonos amarillos, anaranjados y dorados a la saturación de los mismos, hasta el punto de rozar el blanco en algunos puntos.

El auténtico carnaval son coplas, no copas

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