Fue ya en el pasado mes de abril cuando la Archicofradía del Ecce-Homo informaba a todos sus hermanos de que Jaime Calderón, Hermano Mayor de la pasada legislatura, volvía a presentarse a una reelección en las pasadas elecciones del 19 de junio, quedando el resultado final distribuido en 103 votos a favor de la única candidatura presentada (la de D. Jaime Calderón Rovira), un voto nulo y 25 votos en blanco. La hermandad comienza, así, una nueva andadura durante estos cuatros años al frente de esta nueva iniciativa, preservando en esta nueva Junta de Gobierno a muchos hermanos antiguos de la Archicofradía, así como la valiosa y necesaria apuesta por la juventud.
P. —¿Qué le dirías a esos 25 votos en blanco y a ese hermano que ha emitido un voto nulo después de estas elecciones?
R. —A los 103, agradecerles su apoyo, evidentemente. Y a los 25, agradecerles su participación en el Cabildo, porque su voto también cuenta para el quórum. La Junta de Gobierno y su hermano mayor están a disposición también de ellos, como del resto de los hermanos, porque para eso vamos a estar aquí los próximos cuatro años, dirigiendo la Archicofradía para todos.
P. —¿Cómo ves que no se celebre un cabildo de elecciones si solamente hay una candidatura que se presenta?
R. —Le voy a dar la vuelta a la respuesta: veo absurdo que se haga tantísimo trámite para una sola candidatura, porque perdemos mucho tiempo. Un Cabildo son dos meses o más de dos meses en los que la cofradía sigue teniendo sus necesidades de contratación y todo ese tipo de cosas. Entonces, claro, el tener que estar esperando muchas semanas donde no se produzca nada relevante durante el periodo, pues eso retrasa mucho las cosas.
Son muchos los que piensan que, en el caso de que solo haya una lista, se plantee un Cabildo extraordinario y que la votación se haga a mano alzada. No me parecería mal, para agilizar las cosas, básicamente. En nuestro caso, tampoco veo mal que hayamos tenido que hacer el cabildo de elecciones con normalidad, porque así también se ha visto reflejado claramente el apoyo de la Archicofradía a la lista.
P. —En las propuestas de la candidatura, se incluye “reforzar el clima de recogimiento y oración en San Pablo”, dentro del ámbito de la fiscalía viene incluido ese aspecto.
¿A qué hace referencia?
R. —Tenemos una iglesia muy pequeña. De esta iglesia tan pequeña salen más de 300 personas entre penitentes, cargadores y, en fin, todos los colectivos que pertenecen a la Archicofradía. Aunque los hermanos, en general, mantienen la compostura y el orden dentro de la iglesia, queremos reforzarlo con un clima más de oración. ¿Por qué? Porque nuestra filosofía no es que salimos a la procesión, sino que ya estamos en la estación de penitencia.
Entonces eso requiere un recogimiento y una atmósfera que, a veces, por la cuestión de organizarlo todo, se pierde.
Es cierto que la salida ya, de hecho, desde el año pasado, la estamos estudiando con otras posibilidades, porque, entre otras cosas, cada vez somos más penitentes y aquí no cabemos. Entonces hay que buscar otras soluciones.
P. —¿Se ha quedado corto San Pablo a la hora de formar los cortejos?
R. —Muy corto. Los últimos tres años lo estamos pasando verdaderamente mal porque, cuando estamos hablando de que aquí ya sacamos 150 o 160 penitentes, piensa que la mitad del cortejo del Cristo está en la iglesia mientras la mitad del de la Virgen está repartida por todo el edificio. A eso súmale cargadores, acólitos, romanos… Es muchísima gente.
P. —La Archicofradía publicó un comunicado argumentando que “ningún medio digital, profesional o amateur se había puesto en contacto con la Archicofradía para confirmar o desmentir información publicada en redes sociales”. ¿A qué tipo de información se refería la Archicofradía en ese comunicado y a qué se refiere el término “amateur”?
R. —Me refiero al tema de los capataces y las bandas. Solo hace falta hacer un poco de ejercicio de comprensión lectora para darte cuenta de que el comunicado no desmentía nada. Simplemente defendía la idea, que vuelvo a repetir e insistir en ella, de que la Archicofradía, como cualquier otra hermandad, es dueña y soberana de sus tiempos.
Entonces es la Archicofradía la que decide qué publica y qué no publica. Está un poco feo, por decirlo así, que haya medios que se dediquen a publicar cosas sin tan siquiera ponerse en contacto con la fuente primaria, que somos nosotros, para confirmar o desmentir, porque en ese momento lo que se publicó no estaba confirmado y supuso cierta dificultad para cerrar los acuerdos.
Cuando hablo de “prensa amateur" me estoy refiriendo a prensa que no es profesional. No solo porque su sustento económico no dependa de esa actividad, sino porque las prácticas así lo demuestran.
P. —Te refieres a que no sean medios de comunicación oficiales: diarios de la ciudad, medios radiofónicos…
R. —“Amateur” significa aficionado. Entonces, todo aquel cuya profesión no es el periodismo, pero está ejerciendo el periodismo o la información cofrade, lo está haciendo de forma amateur, no profesional. Un aficionado.
P. —La sensación que ha tenido mucha gente cuando salió ese comunicado es que ya era algo que se sabía.
R. —Pero es que da igual que se sepa o que no se sepa. Es la cofradía la que confirma, en sus redes y en su forma de comunicarse, lo que puede y lo que no puede comunicar. La historia no va de si era verdad o no era verdad. De hecho, nosotros en ningún momento ocultamos que estábamos negociando, en este caso, con la banda. Lo que nosotros queríamos decir, y lo expresamos claramente en el comunicado, es que primero a nosotros no se nos consulta nada, por lo cual esto parte de rumores. Eso ya da cuenta de la seriedad de cada uno a la hora de publicar.
Y después, la cuestión fundamental es que nosotros todavía no estábamos constituidos como Junta de Gobierno, por lo cual no podíamos llegar a ningún tipo de acuerdo. De hecho, los contratos y los acuerdos no se firman hasta que hemos tomado posesión. Y esta fuga de información podría haber resultado perjudicial para la Archicofradía porque, en ese momento, no solo estábamos hablando con una banda.
P. —¿De dónde surge que Benito Jódar sea capataz del paso de misterio?
R. —El mundo de la carga se comunica muy bien. Entonces yo me imagino que, al saber que estábamos en conversaciones, pues harían cuentas. Tampoco es tan difícil sacar esa conclusión.
P. —Pero ¿había varias opciones encima de la mesa antes que Benito?
R. —Nosotros hemos pensado en varias opciones, no solo desde el Cabildo de elecciones para acá, sino desde que se produce la Junta de Evaluación del Martes Santo. Ya llegamos a la conclusión, en el caso de Ruiz Gené, por ser el paso de misterio, de que habíamos acordado con él que iba a estar un mandato, por lo cual sabíamos que teníamos que buscar otro capataz. Tampoco era una cosa novedosa.
P. —Después de todos estos meses donde la Archicofradía ha estado presente en diversos medios de comunicación por todo lo que se ha vivido con el cabildo de elecciones, ¿cómo afronta la Junta de Gobierno la rutina de ahora en adelante?
R. —Con mucha ilusión, con muchas ganas y con muchas ganas de trabajar. Además, es una Junta muy curtida, porque han sido unos meses en los que gente que a lo mejor no estaba tan experimentada en esto de la Junta de Gobierno, y que forma parte del equipo, ha tenido que hacer un curso acelerado de miembro de Junta de Gobierno. Y bueno, estamos preparados para continuar trabajando por la hermandad.
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