Izquierda Unida llevará al Pleno de la Diputación de Cádiz del mes de enero una moción de “rechazo a la instalación de macro explotaciones agro-ganaderas que se sitúan en un modelo de concentración y de producción agroindustrial que se no se permiten en otros países europeos”, a la vez que muestra el “apoyo a las explotaciones de ganadería extensiva, social y familiar, las cuales han sido las grandes perjudicadas en las estrategias agrícolas europeas y estatales, apostando con ello de forma clara por la agricultura tradicional y la ganadería extensiva del vacuno, ovino, caprino y porcino, respetuosa con el medio ambiente y que ha demostrado su sostenibilidad”.

Así, la moción que defenderá la portavoz de IU, la diputada provincial Carmen Álvarez, insta al Gobierno de España a “desarrollar un marco normativo que proteja a los ganaderos y ganaderas frente a las empresas integradoras, verificando de forma continua en las macro explotaciones, que los requisitos legales se siguen cumpliendo y se mantienen las normas de calidad, tanto para los y las trabajadoras, como para los animales que allí se producen”. 

Asimismo, la iniciativa insta a la Junta de Andalucía a trabajar por mantener la competitividad del sector lácteo, así como del resto de los sectores ganaderos, rechazando macro proyectos que puedan proponerse para otros sectores o zonas de nuestra Comunidad Autónoma que afecten a la competitividad, a que ponga todas las medidas en marcha necesarias para que la recientemente aprobada Ley de Cadena Alimentaria, que garantiza precios justos a los ganaderos, sea una herramienta útil y eficaz que permita acabar con los abusos y, finalmente, que ponga en marcha ayudas directas financieras al sector agro ganadero para afrontar la subida excesiva de los precios de los costes de producción.

La portavoz de IU señala que “el debate abierto en nuestro país sobre el modelo de producción agrícola, y en especial sobre la implantación de macro granjas para atender a un consumo elevadísimo de carne, es una oportunidad para establecer modelos alternativos y apostar definitivamente por explotaciones sostenibles de ganadería extensiva, es decir, explotaciones sostenibles de agricultura y ganadería familiar”. Alerta Álvarez que, “debido a la baja rentabilidad de la actividad agroganadera muchas explotaciones familiares se han visto obligadas a abandonar modelos extensivos y semi extensivos por modelos productivos intensivos” y señala, que, en este contexto, “la aparición de las macro granjas no hace más que agudizar esta reestructuración del sector y perjudicar a la ganadería familiar siendo más de 11.000 explotaciones ganaderas las que han echado el cierre en los últimos años”.

Defiende la diputada de IU que “frente a un modelo de ganadería intensivo, que contamina y reduce las posibilidades de generación de empleo, existe un modelo sostenible y que lamentablemente ha sido el gran perjudicado en las estrategias agrícolas europeas y estatales, el modelo de ganadería extensiva, social y familiar, que es sostenible ecológicamente, conserva la biodiversidad, mejora el suelo, fija gases de efecto invernadero a través de las praderas lo que contribuye a mitigar el cambio climático y en la que el ganado, además, cumple con funciones de protección anti-incendios, por ejemplo. Esa ganadería crea empleo, arraiga la población al territorio y permite producir alimentos de alta calidad”, defiende.

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