La flota artesanal de la OPP72, que opera en el Golfo de Cádiz, enfrenta una grave situación debido a la drástica reducción de sus posibilidades de pesca en los últimos años. Esta situación pone en peligro no solo un oficio tradicional, sino también el sustento de numerosas familias de Conil de la Frontera.
Los datos proporcionados por la lonja de Conil reflejan una alarmante disminución en la cantidad de atún rojo subastado en los últimos años. En junio de 2022, se subastaron 64.515,32 kg, cifra que descendió a 41.703,73 kg en junio de 2023. Para junio de 2024, la cantidad bajó a 37.528,93 kg, y en junio de 2025, la cifra se situó en 32.193,75 kg.
Esta caída no es consecuencia de la falta de esfuerzo o recursos por parte de los pescadores, sino de la disminución de las especies disponibles en los caladeros. Entre los factores que contribuyen a esta situación se encuentran el cambio climático, la proliferación de algas invasoras que afectan los caladeros, y la presencia constante de una comunidad de atún rojo en la zona del Estrecho de Gibraltar.
Ante esta realidad, la flota artesanal reclama un reparto equitativo de las cuotas de atún rojo, ya que la falta de acceso a estos recursos impide a los pescadores trabajar con dignidad. La OPP72 ha lanzado un contundente llamamiento exigiendo justicia social para el sector pesquero, destacando que el futuro de la pesca artesanal pasa por garantizar un modelo de regulación que considere la sostenibilidad económica, ambiental y social.
El sector subraya que no se puede hablar de sostenibilidad si se margina a los pescadores que faenan de manera artesanal, responsable y con un fuerte arraigo en Conil. Como concluyen, "el mar nos da vida. Ahora necesitamos acceso justo a sus recursos."
Envíanos tus vídeos, fotos, denuncias y noticias por WhatsApp (604 95 20 30)
