Al menos diez niñas marroquíes que llegaron a Ceuta en el asalto del jueves pasado han afirmado ante las autoridades haber sido violadas por jóvenes marroquíes que entraron con ellas, según fuentes citadas por OKDIARIO, que aseguran que en al menos diez casos se activó el protocolo correspondiente por presunta violación. Por separado, la Policía Nacional investiga un posible caso comunicado al 112 por vecinos de una barriada de Ceuta y del que informó El Faro de Ceuta.
Los casos recogidos por OKDIARIO afectan a niñas marroquíes de "14 años para arriba y algunas más mayores", según funcionarios de Ceuta citados por el periódico. Las jóvenes se presentaron en el hospital durante estos días o fueron conducidas por la Policía tras afirmar que habían sido violadas por jóvenes marroquíes llegados con ellas el jueves pasado. Habían compartido con ellos naves industriales, zonas del monte y otros espacios donde permanecían escondidos para evitar su vuelta a Marruecos.
La activación del protocolo llevó a que las jóvenes fueran examinadas y exploradas por forenses. "En la exploración forense algunas presentaban a primera vista lesiones genitales", aseguran las fuentes consultadas por OKDIARIO. Testigos de algunos traslados señalaron que las niñas mostraban "desconfianza y miedo" ante la Policía y el personal médico y, en el caso de las adultas, ante la posibilidad de denunciar cuando se les planteó. Cuando se trata de menores, la Fiscalía debe actuar de oficio.
Las denuncias por presunta violación se han producido "particularmente en los últimos días", según las fuentes de OKDIARIO, conforme consideran que "va empeorando" la situación de quienes continúan escondidos en Ceuta. "Se meten donde pueden a dormir sin calcular el riesgo", señalan. Las mismas fuentes añaden que, si alguno o todos los casos terminan confirmándose, las jóvenes pudieron haber sido previamente drogadas por los síntomas que mostraban durante los traslados policiales.
De forma separada, El Faro de Ceuta informó de un posible caso de violación después de que el 112 recibiera dos llamadas por dos canales distintos desde una misma barriada de Ceuta. Los avisos indicaban que una joven había sido violada en las inmediaciones de las viviendas por un individuo que parecía un inmigrante ilegal y que iba en grupo. La Policía Nacional activó un dispositivo y localizó a un grupo de inmigrantes ilegales que, según los vecinos citados por el periódico, habría participado en la presunta violación.
Uno de los integrantes de ese grupo, que había cruzado la frontera durante el asalto del jueves, amenazó a los policías con un machete, según El Faro de Ceuta. La Policía no encontró a la supuesta víctima y tampoco se presentó denuncia alguna.
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