Las Jornadas conmemorativas del 40 aniversario del Parque Natural Sierra de Grazalema reunieron en Zahara de la Sierra a más de un centenar de personas para reflexionar sobre los logros y los retos de este espacio protegido. Los participantes coincidieron en valorar positivamente la declaración del parque natural y su impacto en la conservación y regeneración de los bosques, pero también señalaron la falta de participación social en la gestión del espacio, una carencia que consideran agravada en los últimos años.
El encuentro comenzó con la mesa redonda titulada “La declaración del Parque Natural Sierra de Grazalema”, en la que intervinieron algunas de las personas que participaron en el proceso de declaración. Isabel Mateos, que fue secretaria general de la Agencia de Medio Ambiente y redactora del decreto, recordó las dificultades que supuso su tramitación, “ya que era algo novedoso y generó muchas susceptibilidades”. Destacó, sin embargo, “la valentía política” que permitió al Consejo de Gobierno de la Junta aprobarlo, lo que calificó como un gran acierto. José L. Blanco, primer presidente de la junta rectora, valoró muy positivamente aquel primer periodo, caracterizado por un diálogo abierto entre todos los actores locales. Puso como ejemplo las reuniones de la junta, “en las que se trataban todos los temas sin censura”.
El periodista José María Montero, actual director de los programas “Tierra y Mar” y “Espacio Protegido” de Canal Sur Televisión, relató su experiencia como primer periodista de la Agencia de Medio Ambiente. Recordó las campañas de comunicación que se realizaron para explicar los beneficios del parque natural en un contexto social poco receptivo a la creación de espacios protegidos. También explicó cómo se organizaron visitas de alcaldes de municipios con proyectos similares para conocer de primera mano los efectos positivos de la declaración del parque natural gaditano.
Juan Clavero, primer director del parque natural, repasó el largo proceso que desembocó en la declaración del primer parque natural de Andalucía. Explicó que las primeras propuestas se remontan a mediados del siglo pasado, cuando se planteó su declaración como parque nacional. La primera figura de protección llegó con la designación de Reserva de la Biosfera en 1977, seguida de la declaración como parque natural en 1985 y su posterior inclusión como Zona de Especial Conservación de la Unión Europea en 2012. Según Clavero, “esta última figura debería haber supuesto un blindaje de sus valores ambientales, paisajísticos y culturales”, aunque lamentó que “la política de desprotección de la Junta de Andalucía haya debilitado ese objetivo”.
La segunda mesa, titulada “Los inicios del parque natural desde la perspectiva de sus vecinos y vecinas”, tuvo un tono especialmente emotivo. Charo Oliva, ex alcaldesa de Villaluenga del Rosario, ganadera y quesera ecológica, recordó los recelos iniciales que despertó la declaración del parque, ya que “no se contó con la participación de los vecinos”. Sin embargo, tras cuatro décadas, valoró de forma positiva la existencia del espacio protegido por su papel en la revitalización de la vida en los pueblos. Manuel Orellana, pionero del turismo rural y ganadero, presentó su experiencia en una finca de Montecorto dedicada a la ganadería y agricultura ecológica. Defendió la ganadería extensiva como “una herramienta clave para fertilizar los suelos y asociarla a los cultivos”, y planteó que ese modelo debería implementarse dentro del parque. También reclamó facilitar la comercialización directa de los productos agropecuarios y criticó las trabas administrativas para instalar mataderos locales y elaborar productos transformados.
Adolfo Etchemendi, ex director del colegio público de Zahara, compartió la experiencia educativa que desarrolló junto al profesorado y alumnado del centro, impulsando proyectos para conocer el entorno natural. Elaboraron las primeras guías del parque natural, como la de la Sierra del Pinar y la de Arroyomolinos, iniciativas que fueron premiadas a nivel andaluz y tomadas como modelo para otros colegios. Destacó la metodología participativa y el aprendizaje en contacto directo con la naturaleza. Por su parte, Modesto Barragán, presentador de Canal Sur Televisión, rememoró su etapa en Radio Ubrique durante la declaración del parque y habló del desconocimiento que existía entonces entre la población, así como de las primeras noticias que difundió sobre las actuaciones realizadas, aportando varias anécdotas de aquella época.
La mesa titulada “El parque natural desde la perspectiva de sus usuarios” reunió a personas que desarrollan diferentes actividades en el entorno de la Sierra de Grazalema. Faustino Rodríguez relató los cambios que vivió como montañero tras la declaración del parque natural, al restringirse el libre acceso a las montañas que antes recorrían. Aun así, señaló que los montañeros comprendieron la necesidad de regular el montañismo y el creciente auge del senderismo. Íñigo Sánchez, biólogo y miembro de la Sociedad Gaditana de Historia Natural, explicó algunas de las investigaciones que ha desarrollado en la zona y subrayó el enorme valor de la biodiversidad del parque.
Ángel Martínez, ex presidente de la Federación Andaluza de Espeleología y propietario de un establecimiento hotelero, destacó la creación de la Escuela Andaluza de Espeleología en Villaluenga del Rosario, así como las rutas espeleológicas abiertas al público. Señaló que algunas de ellas podrían aprovecharse más, dado su potencial. En esa misma línea, Carlos Guerrero, biólogo y empresario de turismo activo, centró su intervención en las sierras malagueñas que forman parte del parque natural. Explicó que constituyen una unidad geológica, ecológica y paisajística con las de la provincia de Cádiz y defendió la necesidad de eliminar la frontera administrativa que, en su opinión, ha marginado a la parte malagueña del espacio protegido.
La última mesa de las jornadas abordó el “Futuro del parque natural”. En ella, Juan Nieto, ex alcalde de Zahara de la Sierra y expresidente de la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz, defendió que el parque debe garantizar tanto la protección de sus valores naturales como el impulso de la actividad económica local. Carmen Bueno, copropietaria de un hotel en Grazalema y presidenta de la asociación Serranías Vivas, explicó que su entidad promueve modelos alternativos de gestión agroganadera para reforzar la resiliencia ambiental, económica y social de la zona. Criticó la falta de aprovechamiento de los recursos locales y puso como ejemplo “la incoherencia de tirar la lana producida por las ovejas de la zona mientras se importan materiales similares del extranjero”.
Domingo Puerto, ganadero y quesero artesano, denunció la burocracia que obstaculiza la labor de los ganaderos y el corte de caminos públicos y vías pecuarias que dificultan el tránsito del ganado. Por su parte, Paco Martín, presidente de Ecologistas en Acción Sierra de Cádiz, describió las actividades de la asociación en favor de la divulgación y defensa del parque natural. Subrayó la necesidad de “un cambio sustancial en la dinámica actual de falta de participación”, y criticó la inoperancia de la junta rectora y la permisividad de la Junta de Andalucía con proyectos de alto impacto, como urbanizaciones dentro del parque. Afirmó que “el parque natural abre grandes oportunidades para el empleo verde sin necesidad de reproducir modelos obsoletos basados en la especulación urbanística”.
El programa de las jornadas incluyó además una ruta por el antiguo sendero de la Viña del Moro, en la que los asistentes pudieron disfrutar de los paisajes de la zona de reserva. Ecologistas en Acción propuso su apertura controlada al público. Vecinos que habían vivido en esos parajes participaron en la visita, entre ellos un habitante de Grazalema de 88 años que emocionó a los asistentes al recordar su infancia en la casa de la Viña del Moro, hoy en ruinas. Queda pendiente una segunda ruta, prevista desde el Puerto de los Acebuches hasta Benamahoma, que fue pospuesta por el anuncio de fuertes lluvias.
El éxito de las jornadas se reflejó en la alta participación: más de 100 personas inscritas, de las que el 47% eran vecinas y vecinos de municipios de la Sierra de Cádiz. De los 16 ponentes, 10 pertenecían a municipios del parque, lo que supone un 62,5%. Ecologistas en Acción Sierra de Cádiz mostró su satisfacción por la buena acogida y afirmó que se cumplieron ampliamente los objetivos: dar a conocer la historia y protagonistas del parque natural, acercar a la población local a su entorno, resaltar la importancia de la participación ciudadana y fomentar la colaboración entre entidades sociales e instituciones.
La organización agradeció públicamente el apoyo del Área de Transición Ecológica de la Diputación Provincial, la Mancomunidad de Municipios de la Sierra de Cádiz y el Ayuntamiento de Zahara de la Sierra. Sin embargo, lamentó la negativa de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente a colaborar en la organización. Según Ecologistas en Acción, ni el presidente de la junta rectora ni el director del parque natural asistieron a las jornadas, “plegándose una vez más a la política de boicot de esa Consejería” y rechazando participar en las actividades.