La Guardia Civil investiga a una persona por un delito de usurpación de aguas en una finca de Villamartín tras descubrir un complejo sistema de extracción y distribución de agua subterránea sin autorización. Los agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de Ubrique localizaron un sondeo oculto activo equipado con bombas de extracción y tuberías para bombear el agua hacia distintos puntos de la propiedad.
El sistema se extendía hacia dos depósitos de 20.000 litros cada uno destinados al cortijo, jardines, piscina y huerto, así como hacia otro depósito de 2.000 litros que abastecía cultivos particulares dentro de la misma finca. Durante la inspección, los guardias civiles detectaron también cuatro pozos accesibles utilizados para extraer agua de manera ilegal.
Los cinco puntos de captación inspeccionados carecían de la correspondiente autorización o concesión de aguas. Según la investigación, el sondeo principal se encontraba oculto dentro de una construcción de bloques de hormigón camuflada entre arbustos, lentiscos, acebuches y encinas. Los agentes comprobaron que estaba conectado a la red eléctrica y que disponía de bomba de extracción y conducciones para el transporte del agua.
Al observar que la tubería carecía de contadores volumétricos, surgieron sospechas sobre la posibilidad de que el consumo y destino del agua estuviesen siendo ocultados para un uso no autorizado. Ante estas evidencias, los guardias civiles siguieron el recorrido de la instalación y descubrieron una bifurcación en la conducción principal.
De esta forma, confirmaron que una de las ramas conducía el agua hacia un depósito de 2.000 litros ubicado en el interior de una caseta, desde donde se suministraba al cortijo, jardines, piscina y huerto. La otra tubería se dirigía a dos depósitos de 20.000 litros cada uno, donde se acumulaba el agua destinada a los diferentes cultivos de la finca.
Durante la misma inspección, los agentes encontraron cuatro pozos más situados en las proximidades de un arroyo. Algunos contaban con tuberías conectadas a sistemas eléctricos y bombas de extracción, con contadores anulados. Otros carecían de medios mecánicos, pero presentaban una estructura que permitía introducir mangueras o tubos para extraer el agua con facilidad.
La investigación concluyó con la imputación de una persona por un presunto delito de usurpación de aguas, al haberse beneficiado ilícitamente mediante cinco captaciones subterráneas destinadas al riego agrícola y al uso doméstico sin disponer de autorización para la derivación y extracción continuada de aguas públicas. La Guardia Civil recordó que la extracción no autorizada de agua supone una amenaza grave para el medio ambiente y para la conservación de un recurso esencial para la vida.