El alcalde de Ubrique, Mario Casillas, ha hecho pública una carta abierta en la que traslada el agradecimiento de la Corporación Municipal y el suyo propio ante la respuesta ofrecida durante las últimas semanas por distintas administraciones, entidades, colectivos y vecinos tras la situación meteorológica extraordinaria registrada en el municipio.
Ubrique ha sufrido precipitaciones que han superado los 650 litros por metro cuadrado en lo que va de febrero y más de 1.200 litros acumulados desde enero. Una sucesión continuada de borrascas que, pese a tratarse de un municipio acostumbrado a la lluvia, ha puesto a prueba infraestructuras, recursos y capacidad de respuesta.
Ese escenario obligó a adoptar decisiones que el alcalde define como complejas y, en muchos casos, dolorosas. Entre ellas se incluyen desalojos preventivos, cortes de calles y carreteras, reordenaciones del tráfico, tala de árboles, cierre temporal de instalaciones públicas, traslados y reubicación de familias, intervenciones de urgencia en infraestructuras y actuaciones destinadas a proteger viviendas y encauzar el agua por las calles. Todas estas medidas fueron analizadas y adoptadas con asesoramiento técnico, bajo criterios de seguridad y responsabilidad, priorizando la protección de las personas.
La coordinación institucional se activó desde el primer momento. El trabajo conjunto y permanente entre administraciones y servicios permitió afrontar la emergencia con eficacia y rigor. En esa labor participaron la Policía Local, Protección Civil, INFOCA, el Consorcio Provincial de Bomberos, la Guardia Civil, la Policía Autonómica, Aguas de Ubrique, Básica Sierra de Cádiz, el servicio 112 Emergencias, el Centro de Salud, los Agentes de Medio Ambiente, los Agentes del CSIC, los Agentes del GREA, la Junta de Andalucía a través de sus distintas delegaciones, la Diputación de Cádiz, arquitectos de Ubrique a través del Colegio de Arquitectos de Cádiz, empleados municipales, grupos de voluntariado y Radio Ubrique, que actuó como canal de información.
La actuación conjunta permitió responder con rapidez ante situaciones como el desalojo de vecinos de sus hogares, la entrada constante de agua en viviendas, el desprendimiento de una roca o el traslado preventivo de alumnos de la Escuela Infantil La Esperanza, del CEIP Benafélix y del Centro Ocupacional El Curtido.
El alcalde señala que, pese a la gravedad de los daños materiales, no se han registrado víctimas humanas. Tras la fase de emergencia, el Ayuntamiento centra ahora su labor en la reconstrucción, la recuperación y el restablecimiento progresivo de la normalidad, una tarea que requerirá mantener la coordinación entre administraciones y el espíritu de colaboración mostrado hasta el momento.
En su carta, Mario Casillas afirma que “nuestro municipio ha sufrido una situación meteorológica extraordinaria, con registros históricos de precipitación que han superado los 650 litros por metro cuadrado en lo que llevamos de febrero y más de 1.200 litros acumulados desde enero” y añade que “todas y cada una de estas decisiones han sido analizadas y adoptadas con el debido asesoramiento técnico, bajo criterios de seguridad y responsabilidad, priorizando en todo momento la protección de las personas”.
El alcalde también subraya que “pese a la gravedad de los daños materiales, no hemos tenido que lamentar víctimas humanas” y concluye señalando que “sabemos que aún queda mucho por hacer para que nuestro querido municipio recupere todo su esplendor y vuelva a ser el referente que siempre fue, pero tengo la firme convicción de que, unidos, con esfuerzo, ilusión y compromiso, lo lograremos”.