La Diputación de Cádiz comenzará en 2026 las obras de mejora de la carretera CA-5101, conocida como carretera de Jadramil, en el municipio de Arcos de la Frontera, y la construcción de una nueva senda ciclopeatonal. El proyecto fue presentado a los vecinos por el responsable del Área de Cooperación de la Diputación, Javier Bello, junto al alcalde de Arcos, Miguel Rodríguez. En la exposición pública también participó el director del Área de Cooperación, Jesús Sevilla.
Durante el encuentro se detalló el proceso previo a la elaboración del anteproyecto, en el que se analizaron tres alternativas diferentes para el acondicionamiento de la vía. Además, se celebraron reuniones vecinales y encuentros técnicos para determinar la mejor solución. El objetivo principal es reducir los riesgos y aumentar la seguridad en una carretera que actualmente carece de arcenes y registra numerosos desplazamientos peatonales. La propuesta elegida incluye una senda ciclopeatonal que aportará seguridad a peatones y ciclistas, además de ordenar los accesos a la carretera, donde se contabilizan 32 incorporaciones en apenas dos kilómetros.
El plan contempla tres tramos de actuación: uno urbano, competencia del Ayuntamiento de Arcos, y dos interurbanos, administrados por la Diputación. La institución provincial financiará las obras en su totalidad, que comenzarán en 2026. Durante el próximo año se gestionarán los acuerdos de cesión de terrenos, el expediente para regular la subvención al Ayuntamiento destinada al tramo urbano, la finalización de los proyectos de construcción y la licitación de la primera fase de los tramos interurbanos. Esta primera fase supondrá una inversión de 1,6 millones de euros, mientras que la segunda fase añadirá 600.000 euros, según el anteproyecto.
La senda ciclopeatonal tendrá una longitud total de 1.906 metros. Comenzará en la zona urbana, en la intersección de la avenida de Lebrija con la calle Cruz de las Carreras, y recorrerá 240 metros hasta alcanzar el kilómetro cero de la CA-5101. En este tramo, la senda se situará inicialmente en la margen izquierda y cruzará la carretera a los 100 metros para continuar por el lado derecho, aprovechando el espacio entre el borde de la calzada y los cerramientos colindantes. Los cruces estarán equipados con pasos y vados peatonales, y la senda se delimitará mediante un bordillo respecto a la carretera.
A partir del kilómetro cero, el proyecto prevé dos subtramos interurbanos. El primero, de 400 metros, discurre por el margen derecho de la vía provincial, en una zona con alta densidad de accesos a viviendas y negocios. En esta parte, la senda ocupará el espacio del actual carril derecho de la carretera, que será rehabilitado, mientras que la plataforma de la CA-5101 se ampliará por la margen izquierda. También se mejorará la parada de autobús existente, con la creación de un carril de parada y una marquesina, además de reubicar el punto de contenedores de residuos sólidos urbanos.
El último tramo, de 1.266 metros, será el de mayor longitud y requerirá cruzar la CA-5101 mediante un paso elevado. La senda continuará por la margen izquierda hasta la glorieta que conecta con la A-382 y finalizará en una vía pecuaria, ya en la margen derecha, también a través de un paso elevado. Ambos tramos interurbanos estarán protegidos del tráfico mediante un pretil de hormigón que separará la senda de la calzada.