El Medussa Music Bar afronta el riesgo de desaparecer de su actual ubicación en Cádiz después de que la nueva propiedad del inmueble haya decidido no renovar el contrato de alquiler, lo que obligará a sus responsables a entregar las llaves el 1 de noviembre de 2026 tras 24 años de trayectoria. Ante esta situación, Adelante Izquierda Gaditana llevará al próximo Pleno ordinario de septiembre una moción para apoyar la continuidad del espacio cultural.
El establecimiento se encuentra en la esquina de las calles Beato Diego de Cádiz y Manuel Rancés. Un grupo promotor de Sevilla ha adquirido la finca con el propósito de construir viviendas de lujo y ha decidido no renovar el alquiler del Medussa.
El local abrió sus puertas en 2002 y durante más de dos décadas ha funcionado como punto de encuentro vinculado a la música, la cultura y la diversidad en Cádiz. La situación ha llevado a la constitución de la plataforma ciudadana 'Somos Medussa', que busca evitar su desaparición.
La plataforma reclama que el Ayuntamiento de Cádiz reconozca el valor cultural del establecimiento y su aportación a la ciudad como espacio de memoria colectiva y de promoción de una cultura diversa. También pide preservar el uso cultural de la planta baja del inmueble para evitar que quede destinada exclusivamente a uso residencial.
Entre sus demandas figura igualmente que Cádiz avance hacia un modelo de ciudad habitable, diversa y creativa, donde tengan cabida los usos y actividades relacionados con la vida cotidiana y residencial y no únicamente espacios concebidos para obtener rentabilidad del turismo.
La portavoz de Adelante Izquierda Gaditana, Lorena Garrón, y la portavoz adjunta, Helena Fernández, se han reunido en el Ayuntamiento de Cádiz con los promotores de 'Somos Medussa' para conocer la situación del establecimiento y las peticiones planteadas para intentar evitar su desaparición.
AIG considera necesario que el Ayuntamiento explore las vías disponibles para buscar una solución transitoria que permita al Medussa mantener su actividad mientras se concreta el futuro del inmueble y, en su caso, se desarrollan las actuaciones previstas.
El grupo municipal plantea que el Ayuntamiento medie con la propiedad para tratar de mantener abierto el establecimiento al menos hasta que comiencen las obras. Esta posibilidad daría tiempo para buscar alternativas y trabajar simultáneamente en una solución que permita conservar un uso cultural en este enclave.
La situación del Medussa se produce después de la desaparición de otros espacios vinculados durante décadas a la escena musical alternativa gaditana. 'Somos Medussa' recuerda los cierres de Cambalache, Sala Comix, Supersonic y El Pelícano, que redujeron los lugares disponibles para el desarrollo y encuentro de la música independiente. En este escenario, la plataforma sitúa al Medussa como uno de los últimos referentes de aquella escena vinculada a varias generaciones.
La moción que AIG llevará al Pleno pedirá que el Ayuntamiento se implique en la defensa del Medussa, facilite el diálogo entre las partes y estudie las alternativas disponibles para preservar la continuidad del establecimiento.
Si finalmente su actividad no pudiera mantenerse en el inmueble actual, el grupo municipal también plantea conservar el uso cultural de este espacio en otro emplazamiento. Además, la propuesta instará a la Junta de Andalucía a reconocer al Medussa Music Bar como referente del patrimonio inmaterial de Cádiz, siguiendo el precedente del espacio cultural y de ocio La Carbonería de Sevilla para su protección.
“No podemos asistir de brazos cruzados a la desaparición de un espacio que forma parte de la memoria cultural y sentimental de varias generaciones de gaditanos y gaditanas”, ha señalado Lorena Garrón. “El Medussa no es solamente un bar. Durante 24 años ha sido un espacio para la música, para la creación, para exposiciones, para el encuentro y para una forma de entender la cultura que también forma parte de la identidad de Cádiz”.
Helena Fernández ha afirmado que “defender el Medussa es también defender qué modelo de ciudad queremos”. “Si cada espacio cultural, cada pequeño comercio o cada lugar de encuentro acaba siendo sustituido por un uso exclusivamente residencial o vinculado a la rentabilidad turística, Cádiz perderá progresivamente los espacios que hacen que sea una ciudad viva y no simplemente un escenario para quienes nos visitan”, ha añadido.
“Cádiz tiene que cuidar los lugares donde la cultura sucede, no solo programar cultura desde las instituciones”, ha defendido Garrón. “Tenemos escuelas, artistas, músicos y una enorme capacidad creativa, pero necesitamos espacios donde esa creatividad pueda desarrollarse, encontrarse con el público y formar parte de la vida de la ciudad”.
“Queremos una ciudad donde haya sitio para vivir, pero también para crear, tocar música, encontrarse y desarrollar proyectos culturales. Y el Medussa es un ejemplo de todo ello”, han concluido las concejalas de AIG.
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