Adelante Izquierda Gaditana ha denunciado el estado de deterioro de la finca situada en el número 32 de la plaza Viudas de Cádiz y ha exigido al Obispado de Cádiz y Ceuta y al Ayuntamiento una actuación urgente ante la situación que sufren las personas residentes en el inmueble.
La denuncia fue realizada por el portavoz municipal de AIG, David de la Cruz, y la portavoz adjunta, Helena Fernández, tras visitar la finca, apuntalada desde el pasado verano y pendiente todavía de las obras de rehabilitación comprometidas por la propiedad.
El inmueble pertenece a la Fundación Adolfo Carneiro, entidad vinculada al Obispado de Cádiz y Ceuta dedicada a la gestión y alquiler de bienes inmobiliarios.
La finca también es conocida por ser el lugar de nacimiento de Fermín Salvochea.
En el edificio viven actualmente seis vecinos, algunos de ellos personas mayores y con contratos de renta antigua, que conviven desde hace meses con puntales en el patio interior y unas escaleras que, según denuncia la formación, presentan un estado muy deteriorado.
AIG asegura que incluso existen residentes que no pueden salir de sus viviendas debido a la situación del inmueble.
Desde Adelante Izquierda Gaditana califican de “vergonzosa e impresentable” la situación de la finca y consideran “absolutamente intolerable” tanto la actitud del Obispado como la “permisividad” del Ayuntamiento de Cádiz.
La formación critica además que el alcalde de Cádiz, Bruno García, “que se autodenomina el más social”, prefiera “mirar hacia otro lado” ante una situación que, según señala, afecta a la seguridad y dignidad de varias familias gaditanas.
“El Obispado está actuando de una forma muy similar a los asustaviejas”, afirmó David de la Cruz, quien acusa a la propiedad de dejar deteriorar deliberadamente el edificio “hasta convertirlo prácticamente en una ruina”.
El portavoz de AIG sostiene que el objetivo sería expulsar a los vecinos para posteriormente “hacer negocio” con la finca.
“Tienen dinero, recursos y capacidad suficiente como para haber actuado ya. Lo que están haciendo es dejar caer la casa mientras las familias viven entre puntales, con miedo y sin información”, declaró.
La coalición también considera “inadmisible” la actitud del Ayuntamiento y sostiene que el Consistorio dispone de herramientas para intervenir de manera subsidiaria y garantizar la seguridad de los residentes.
“El Ayuntamiento no puede ponerse de perfil ante este escándalo. Tiene herramientas para actuar de manera subsidiaria y garantizar la seguridad de los residentes, pero prefiere no enfrentarse al Obispado”, manifestó la formación.
AIG lamenta además que “dos administraciones lo suficientemente fuertes y que además se entienden muy bien” no hayan alcanzado todavía un acuerdo para ejecutar unas obras que consideran “urgentes y prioritarias”.
La formación asegura que continuará vigilante hasta que se desarrollen las actuaciones necesarias y desaparezca la situación de “desprotección” que denuncian los vecinos.
Adelante Izquierda Gaditana insiste en que no se puede normalizar que personas mayores permanezcan “atrapadas” en sus viviendas rodeadas de puntales y con temor a un posible derrumbe.
Por ello, Helena Fernández reclamó tanto al Obispado de Cádiz y Ceuta como al Ayuntamiento de Cádiz que actúen “de una vez”, coordinen las intervenciones necesarias y pongan fin a “una situación de precariedad e incertidumbre” que, según afirmó, “los residentes no pueden seguir soportando ni un día más”.
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